El plano astral
Su escenario, habitantes y fenómenos
Pocas palabras requieren la presentación de este libro al público. Está destinado a satisfacer las demandas de una sencilla exposición de las enseñanzas teosóficas, pues se quejaron algunos de que nuestra literatura es demasiado abstrusa, técnica y costosa para el lector ordinario, y esperamos que la presente obra logre satisfacer la que verdaderamente es una positiva necesidad.
La Teosofía no es tan sólo para los eruditos. Es para todos.
Acaso entre quienes en las siguientes páginas perciban los primeros vislumbres de las enseñanzas teosóficas, haya unos cuantos que deseen penetrar más profundamente en su filosofía y abordar sus más abstrusos problemas con el celo del estudiante y el ardor del neófito.
Pero esta obra no se ha escrito tan sólo para el estudiante entusiasta a quien no atemorizan las dificultades iniciales. También está escrita para las personas ocupadas en los cotidianos menesteres de la vida, pero con anhelos de comprender algunas de las grandes verdades que hacen más soportable la vida y menos temible la muerte.
Está escrita por siervos de los Maestros, de los Hermanos Mayores de la humanidad y no puede tener otro objeto que servir al prójimo.